NINE SHOPPING: ZONA DE RIESGO
Te roban en el estacionamiento y la empresa no se hace responsable
El
16 de marzo de 2008 Carlos M. invito a su novia a uno de los cines
del Shopping Nine.
El
jovencito estaba sumamente entusiasmado de pasar un dia junto
a ella y la paso a buscar en su flamante moto Gilera que tenia
apenas un par de meses de antiguedad.
El
dia transcurria tal como lo habia planeado...
Cine, pochoclo, paseos por los negocios...
Hasta
que llego la hora del regreso.
Y la amarga noticia.
Carlos
M. no podia localizar la moto de la que habian descendido algunas
horas antes en el estacionamiento.
Llegaron
entonces las perturbadoras sensaciones de desconcierto, de pensar
lo peor...
Quiza estaria en otro lugar, quiza la encontrarian...
Quien sabe, seguramente se trataba de alguna confusion.
Exhaustos
y desconsolados, fueron resignandose a la peor noticia a medida
que se iban enterando que esto era habitual en el concurrido Shopping...
Ese
mismo dia habian sustraido otras dos motos, una de ellas, de las
denominadas "chopperas".
Tambien
les fue comentado el "modus operandi": los delincuentes
eligen a sus victimas y las mejores motos (en este caso apenas
tenia dos meses de uso); uno de ellos los sigue en su recorrido
simulando hablar por telefono celular, cuando en realidad les
señala a su complice los pasos de las victimas. Una vez
que se demoran en el cine, patio de comidas o comercio, da el
visto bueno para realizar la "operacion".
Entonces,
la acostumbrada denuncia y el desconsolado regreso a casa.
Dando
aviso a los encargados del shopping, la familia sintio con algun
alivio la aparente buena predisposicion de los encargados del
comercio para reconocer el atribulado suceso y su responsabilidad,
dandoles las esperanzas de llegar a un buen entendimiento entre
las partes; solicitandoles incluso copias de la documentacion
obrante en su poder para quiza, llegar a un acuerdo extrajudicial.
Empero,
la respuesta fue espaciandose hasta conocer la respuesta definitiva.
La
Sra. Patricia Nine habia dado instrucciones.
Literalmente les fue comunicado que "Nine no reconoceria
otro resarcimiento que no fuera a traves de sentencia judicial".
Esto,
simplemente significaba que no habria ninguna clase de acuerdo
entre las partes y que el damnificado deberia acudir a la Justicia
para lograr alguna satisfaccion economica por la sustraccion de
su moto en el estacionamiento del comercio.
Y
esto significaba, tambien, consultar a abogados y emprender un
largo camino legal para reclamar por lo que, entendian, era una
falta de confianza y seguridad que debia tan prestigiosa empresa
a sus clientes.
Entendieron
tambien que era probable que "Nine Shopping" solo buscara
desalentar a Carlos para que desistiera de la via legal, que significaba
años y dinero de reclamos... total, por una moto... acaso
ni valiera la pena y ni siquiera intentara semejante aventura;
de este modo, "Nine Shopping" la poderosa empresa, ahorraria
unos pocos pesos, como justa indemnizacion a la victima del robo
ocurrido en su recinto.
Carlos
M. fue enterandose que no era el unico damnificado: el estacionamiento
de "Nine Shopping" donde a los clientes que alli llegan
en moto no se les entrega ticket, era el cotidiano campo de caceria
de ladrones, pese a la "seguridad" contratada.
Carlos
M. no tardo en divulgar la noticia entre sus familiares y amigos,
a quienes advirtieron de los riesgos y peligros que corrian en
"Nine Shopping", en donde un simple paseo podia convertirse
en una autentica pesadilla; un lugar poco 'amigable' y hospitalario,
donde la alegria se convertia en tristeza y amargura.
Diario
Accion, 13 de junio de 2008