ENVIAN
A LA LEGISLATURA LA RENOVACION DE CONTRATOS PARA LA RECOLECCION
DE RESIDUOS No pondrán más contenedores diferentes
para separar la basura
El Gobierno porteño dice que el sistema fracasó
porque en los recipientes encuentran los restos mezclados. El
nuevo plan prevé contenedores no diferenciados y reducir
la basura separando escombros y reglamentando los envases.
El
Gobierno de Mauricio Macri dice que la campaña para que
los porteños separen la basura en sus casas fracasó
y que ya no se colocarán más contenedores diferenciados
para arrojar por un lado residuos secos, que son reciclables,
y por otro lado residuos húmedos, que ya no pueden aprovecharse.
"La recolección diferenciada de basura le sale mucha
plata al Estado y no sirve para nada, porque cuando se abren los
contenedores, todos los residuos están mezclados. Tampoco
vamos a gastar plata en una campaña de concientización
de la sociedad, porque el sistema evidentemente fracasó",
dijo a Clarín el ministro de Ambiente y Espacio Público
de la Ciudad, Juan Pablo Piccardo.
El
funcionario hizo este anuncio en una entrevista acerca de la renovación
de los contratos de recolección de basura, que comenzará
a discutirse en la Legislatura en los próximos días.
Los contratos vigentes con las cinco empresas concesionarias vencen
en febrero de 2009.
La
basura es uno de los temas centrales en la agenda política
porteña, básicamente por dos motivos: es la fuente
del mayor número de quejas vecinales y, con 700 millones
de pesos al año, es el contrato más alto que tiene
la Ciudad.
La
necesidad de reducir la cantidad de basura que se destina a disposición
final está instalada internacionalmente, por razones ambientales
y económicas. En las principales ciudades del mundo la
gente separa los residuos en sus casas desde hace años.
En Buenos Aires está vigente desde 2006 la llamada Ley
de Basura Cero, que obliga a una reducción progresiva de
la masa de residuos que van a enterrarse en los rellenos sanitarios
y que fija un objetivo de disminución del 30% para 2010.
Sin
embargo, en los pliegos nuevos de contratos de recolección
de basura que prepara el Gobierno de la Ciudad, no se habla de
separación, de recolección diferenciada ni de reducción.
La
razón es que no debe mezclarse limpieza con reciclado.
Las empresas se encargarán de la recolección y será
el Estado el que tomará a su cargo la Ley de Basura Cero,
que por ahora evidentemente no funciona, porque durante 2007 la
cantidad de basura que los porteños envían a los
rellenos sanitarios no sólo no disminuyó, sino que
creció un 10% , dijo Piccardo. El ministro afirmó
que el esfuerzo inútil de la doble recolección es
una de las razones por las que los contratos de basura que paga
la Ciudad pasaron en dos años de 200 millones de pesos
al año a 700 millones.
Los
contenedores comenzaron a instalarse el año pasado y actualmente
están en aproximadamente una cuarta parte de la superficie
de la Ciudad. Se trata de los barrios bajos, donde los recipientes
están en parejas: uno para residuos reciclables (tela,
papel, vidrio, cartón) y otro para residuos orgánicos,
que incluyen restos de comida.
Piccardo
aseguró de todas maneras que el Gobierno de la Ciudad no
renunciará al reciclado. Los grandes generadores deberán
retener los residuos secos, para que la recolección no
la hagan las empresas, sino las cooperativas de cartoneros . El
ministro dijo que ese mismo sistema se aplicará para las
viviendas, aunque no puso plazos.
También
aseguró que la Comuna está lanzando otras dos políticas
orientadas a reducir la cantidad de basura. Una es una reglamentación
sobre envases, para incentivar a las empresas a que reduzcan el
tamaño del packaging de sus productos. Otra es la separación
de los escombros que están mezclados hoy con el resto de
los residuos y son enterrados en los rellenos sanitarios. De las
5.000 toneladas diarias de residuos que se generan en la Ciudad,
1.000 son escombros. Así que si los separamos y los utilizamos
para nivelar terrenos y rellenar espacios costeros, reducimos
rápidamente en un 20% la cantidad de basura que va a disposición
final , dijo Piccardo.
El
pliego de licitación de los nuevos contratos de basura
será enviado en estos días a la Legislatura, porque
el gobierno macrista quiere concesionar el negocio por 10 años.
De acuerdo al artículo 104 de la Constitución porteña,
cualquier contrato que supere los 5 años debe tener acuerdo
legislativo.
El
Gobierno porteño quiere volver al sistema de pago a las
empresas por tonelada de basura recogida. En 2004, el gobierno
de Aníbal Ibarra firmó contratos en los que se había
pasado al sistema de pago por área limpia .
Si
todo marcha como quieren en el Ministerio de Ambiente, esperan
lanzar la licitación en agosto para adjudicar los nuevos
contratos antes de fin de año.
Por:
Daniel Gutman
Los
puntos salientes del proyecto
Sin
separación. Los contenedores diferenciados que comenzaron
a colocarse en la Ciudad durante la administración de Telerman
en poco tiempo serán indistintos para cualquier tipo de
residuos, ya sean secos (reciclables) o húmedos (no reciclables).
El ministro de Medio Ambiente sostiene que estos últimos,
que van a para a los rellenos sanitarios, no sólo no disminuyeron
sino que aumentaron en un año un 10%.
5.000
Son
las toneladas de basura diaria de la Ciudad que van a parar a
los rellenos sanitarios de la CEAMSE.
"Contenerización"
total
Prometen
que en el futuro habrá contenedores en toda la Ciudad,
aunque ya no habrá discrimininación entre recipientes
para residuos reciclables y no recicables. Hoy los contenedores
para las zonas bajas tienen 1.100 litros de capacidad. Dicen que
los de áreas de edificios serán de 3.000 litros.
Plazo
de los contratos
El
Gobierno pretende firmar contratos de recolección de basura
por diez años. Los acuerdos vigentes, que vencen en febrero
de 2009, son por cuatro años, pero el macrismo dice que
ese plazo es muy corto para que las empresas hagan las inversiones
necesarias. Entre ellas, el ministro de Ambiente, Juan Pablo Piccardo,
aseguró que incorporarán 300 camiones nuevos.
Trabajo
nocturno
La
limpieza y el barrido de la Ciudad se realizarían durante
la noche, que es cuando menos suciedad se genera. A las 8 de la
mañana la Ciudad debe estar limpia. De esa manera, generaremos
un efecto en la gente, para que se comprometa a mantenerla , dijo
Piccardo, quien prometió que los barrenderos serán
apoyados por máquinas lustradoras y limpiadoras.
Zonas
y peso
Hoy
hay cinco zonas a cargo de otras tantas empresas y una en manos
del Estado. Se pasaría a tres y una. Y las concesionarias
volverían a cobrar por tonelada recogida, en lugar de por
área limpia, que, según el Gobierno es muy difícil
de controlar .
El
costo para el Estado
En
el macrismo aseguran que no se modificaría el monto que
hoy la Ciudad invierte en la recolección de basura, que
es de 700 millones de pesos, pero que la Ciudad estará
más limpia.
www.clarin.com,
Lunes 30 Junio 2008
Paradojas
de una ciudad sucia
Guillermo Allerand
El
tema de la basura en la Ciudad es uno de los temas más
sensibles para cualquier gestión. Y tiene algunas paradojas.
Por ejemplo, es el tema que más quejas promueve entre los
vecinos, pero hace rato que ha quedado probado que muchas veces
son los propios vecinos los que no respetan horarios establecidos
para sacar las bolsas y que si la Ciudad está siempre sucia
no será simplemente porque no se barre. En esta trama de
complejidades, que incluye el punto clave del reciclado en función
del futuro y la salud de la gente, la administración de
Macri, por boca del ministro Juan Pablo Piccardo, dictamina que
la separación de basura ya ha muerto y apunta, como intención,
a una participación del Estado y a una aún indeterminada
función de las cooperativas de cartoneros en la reducción
de la cantidad de residuos. Habrá que ver cómo se
implementa. Y antes, qué reacciones trae el anuncio.